
Cortinas de cristal
Cierres plegables de vidrio templado para servir en la terraza fuera de temporada.

Diseñamos e instalamos pérgolas para hostelería en Mallorca: cubiertas para terrazas de restaurantes, bares, beach clubs y hoteles que aguantan el uso diario y te permiten servir con sol, lluvia o viento.
No cubrimos igual la terraza de un bar de barrio que la de un hotel en primera línea. Estas son las configuraciones que más planteamos.
Cubierta de lamas motorizadas, cierres de vidrio templado en el perímetro y LED regulable para las cenas. Así la terraza funciona de marzo a noviembre y en días de lluvia no tienes que retirar mesas ni perder reservas.
Estructura de aluminio con toldo corredero o lamas fijas y estores laterales, ligera y rápida de montar. Es la opción cuando el espacio es justo o la terraza está en vía pública y la ordenanza solo admite elementos desmontables.
Grandes superficies con módulos unidos, velas tensadas sobre zonas de hamacas o cubiertas de madera para un estilo más natural. Cerca del mar usamos lacado para ambiente marino y tornillería de acero inoxidable A4 en todas las uniones.
Las pérgolas para hostelería en Mallorca tienen un objetivo claro: que la terraza no dependa del tiempo. Cada día de lluvia, viento o calor extremo con las mesas vacías es facturación que no recuperas. Una cubierta bien planteada convierte esas mesas en ingresos de abril a octubre, y a menudo más allá.
Una cubierta de lamas orientables permite servir a mediodía en agosto con sombra completa y, por la noche, abrir las lamas para que salgan el humo y el calor. Con cierres de vidrio, la temporada se alarga hacia el otoño y la primavera.
Diseñamos pensando en el servicio: pilares donde no estorban al paso de los camareros, alturas que permiten estufas y ventiladores, y desagües que no caen sobre los clientes. También tenemos en cuenta la limpieza diaria y el almacenaje del mobiliario al cerrar.

Si la terraza está en suelo privado, la estructura suele tramitarse como comunicación previa o licencia de obra menor. Si ocupa vía pública, manda la ordenanza de terrazas de cada ayuntamiento, que a menudo limita las estructuras fijas y exige elementos desmontables.
En locales de primera línea, en Palma, Alcúdia, Port de Pollença o Cala d'Or, puede aplicarse la zona de servidumbre de protección de la Ley de Costas, que requiere una autorización autonómica añadida. Lo revisamos antes de diseñar para no fabricar algo que luego no se pueda montar.
Te asesoramos con la documentación del ayuntamiento: planos, memoria descriptiva y fichas técnicas de los materiales. El trámite lo presentas tú o tu gestor con todo preparado. Así el plazo de fabricación corre en paralelo al trámite y no pierdes semanas.

En temporada alta no puedes cerrar. Por eso planificamos el montaje en invierno o en tus días de descanso y, si no queda otra, trabajamos a primera hora antes de abrir. La zona de obra queda vallada y limpia al final de cada jornada.
Fabricamos en taller y llegamos con los módulos listos para anclar. Una terraza de tamaño medio queda montada en 1 a 3 días; en proyectos grandes organizamos fases para que siempre haya una zona operativa.
Al terminar dejamos instrucciones para el personal: cuándo abrir las lamas, cómo actuar con viento fuerte y cómo limpiar sin dañar el lacado. Así cualquier camarero puede manejar la terraza sin miedo a estropear nada.
Para un bar o un restaurante, la terraza es superficie de venta. Una cubierta profesional la hace rentable más meses y mejora la experiencia de quien se sienta en ella.
Lluvia, calor o viento dejan de vaciar la terraza. Las mesas exteriores trabajan buena parte del año y no solo en los meses de verano.
Una estructura lacada en el color de tu marca, con luz regulable y cierres limpios, hace que la terraza llame la atención desde la calle.
Elegimos motores, juntas y anclajes preparados para abrir y cerrar varias veces al día, con piezas fáciles de sustituir cuando toque.
Sombra real a mediodía, calor radiante por la noche y ni una gota sobre las mesas cuando llueve: el cliente se queda más rato.
Vemos la terraza, el flujo de servicio, la orientación y si ocupa suelo privado o vía pública. La visita no tiene coste.
Revisamos la ordenanza de terrazas, la Ley de Costas si aplica y la estética del entorno, y te presentamos el diseño con presupuesto cerrado por escrito.
Fabricamos estructura, cubierta y cierres a medida en 3 a 5 semanas, mientras tú o tu gestor tramitáis la documentación municipal.
Montamos en días de cierre o fuera de horario, en 1 a 3 días por módulo, y dejamos al personal formado en el uso diario.
Cada local es un proyecto distinto. Como referencia trabajamos con estos rangos, que aplicamos sobre la superficie cubierta y el perímetro que se cierra.
| Concepto | Precio orientativo |
|---|---|
| Cubierta de lamas orientables motorizada | 350–600 €/m² |
| Estructura de aluminio con lamas fijas o toldo | 180–320 €/m² |
| Cierre perimetral de vidrio templado | 250–450 € por metro lineal |
| Proyecto con varias zonas o fases | según proyecto |
Precios orientativos, IVA no incluido. El presupuesto final lo cerramos por escrito tras la visita y medición, que no tiene coste.
Solicitar presupuesto sin compromisoImágenes ilustrativas, algunas generadas con IA. Aviso de transparencia.

Cierres plegables de vidrio templado para servir en la terraza fuera de temporada.

La misma cubierta de lamas motorizadas, en versión para vivienda.

Velas tensadas para sombrear zonas de hamacas, piscinas y chiringuitos.
Con cubierta de lamas motorizada, una terraza de 50 m² se mueve entre 17.500 y 30.000 €, IVA aparte; con aluminio y lamas fijas o toldo, entre 9.000 y 16.000 €. Si añades cierres de vidrio en el perímetro, se suman por metro lineal. Tras la visita te damos un presupuesto cerrado por escrito.
Depende del ayuntamiento. Muchas ordenanzas de terrazas solo permiten elementos desmontables, sin anclajes permanentes al pavimento, y fijan colores o materiales. En esos casos planteamos estructuras con contrapesos o anclajes registrables. Revisamos la ordenanza de tu municipio antes de diseñar y te asesoramos con la documentación.
Si el establecimiento está a menos de 100 metros de la ribera del mar, o a 20 en algunos suelos urbanos, puede quedar dentro de la zona de servidumbre de protección. Ahí las nuevas estructuras necesitan autorización autonómica además del permiso municipal. Lo comprobamos en la visita y te asesoramos con la documentación.
Sí. Fabricamos todo a medida en taller y montamos en días de descanso, fuera de temporada o en horario sin servicio. Una terraza de tamaño medio queda lista en 1 a 3 días. En terrazas grandes trabajamos por zonas para que siempre puedas tener mesas abiertas.
Limpiar perfiles y vidrios cada pocas semanas en temporada, con agua desmineralizada para evitar los cercos de cal. Vaciar el canalón antes de las lluvias de otoño y revisar motores, sensores y juntas una vez al año, mejor antes de abrir la temporada. Cerca del mar, aclarar el salitre con agua dulce.
Te visitamos sin compromiso en cualquier punto de Mallorca y te damos precio cerrado por escrito.