
Cortinas de cristal
Cierra los laterales con vidrio templado y usa la terraza también en invierno.

Diseñamos e instalamos pérgolas bioclimáticas en Mallorca con lamas orientables de aluminio que giran con motor para darte sol, sombra o ventilación según la hora. Con lluvia se cierran y el agua sale por el canalón integrado.
Según la terraza y el uso que le des, planteamos el sistema de una de estas tres formas. Todas comparten lamas orientables, motor y desagüe oculto.
Se apoya en dos pilares y se ancla a la pared con un perfil de remate sellado. Es la opción más habitual en áticos de Palma y viviendas adosadas de Marratxí, porque aprovecha el muro como apoyo y deja la terraza con menos postes.
Cuatro pilares o más, sin tocar la fachada. La colocamos junto a la piscina o en el centro del jardín, con zapatas o placas de anclaje sobre la losa. Funciona muy bien en chalets de Llucmajor, Santa Ponsa o Pollença, donde la zona de estar queda separada de la casa.
Además de girar, las lamas se recogen hacia un extremo y dejan el techo abierto por completo. Es la versión para quien quiere cielo despejado en primavera y cubierta en verano. Lleva un mecanismo más complejo y un presupuesto algo mayor.
Una pérgola bioclimática es una estructura de aluminio extruido 6063 cuyo techo está formado por lamas orientables. Un motor las gira hasta unos 135º: abiertas dejan escapar el aire caliente, entornadas filtran el sol y cerradas forman una cubierta continua.
Cuando llueve, cada lama desagua en un canal lateral que conecta con el canalón integrado en la viga y baja por el interior de un pilar. No ves tubos ni goteos: el agua sale a ras de suelo o a la bajante de pluviales.
El efecto bioclimático se nota: el aire caliente sube y sale entre las lamas, así que bajo la cubierta hace menos calor que bajo un toldo cerrado. En pleno julio en Palma, esa diferencia decide si comes fuera o dentro.

Las pérgolas bioclimáticas en Mallorca tienen un enemigo silencioso: el salitre. Por eso trabajamos con lacado tipo Qualicoat apto para ambiente marino, más resistente a la corrosión en zonas como Port d'Andratx, Alcúdia o Cala d'Or, donde la brisa trae sal todo el año.
La tramontana en el norte y el embat en la bahía de Palma pueden soplar fuerte. Calculamos pilares, vigas y anclajes según la carga de viento de tu zona e instalamos sensor de viento y lluvia: con lluvia cierra las lamas y con viento las abre para que el aire pase.
Las lamas cerradas devuelven buena parte de la radiación solar. Con un lacado claro en la cara superior la cubierta se calienta menos, algo que agradecerás en terrazas orientadas al sur o al oeste. Y como el aluminio no absorbe humedad, no se deforma con el bochorno de septiembre.

Integramos tiras de LED regulable en las vigas o en las propias lamas, con mando de intensidad. El cableado va por dentro de los perfiles, sin cables vistos, y lo dejamos preparado para conectar a tu cuadro eléctrico.
Para cerrar los laterales combinamos la estructura con cortinas de vidrio templado, estores verticales de screen o paneles correderos. Así la terraza se convierte en una estancia más de la casa entre noviembre y marzo.
También preparamos la estructura para estufas eléctricas de infrarrojos y ventiladores de techo. Lo decidimos en la visita, porque condiciona el cableado y las medidas de las vigas. Añadirlo después es posible, pero obliga a abrir perfiles y suele salir más caro.
Una pérgola bioclimática convierte la terraza en una estancia más de la casa: sombra a mediodía, ventilación por la tarde y refugio cuando llueve. Estas son las ventajas que más se notan en el día a día, de Palma a Pollença.
Giras las lamas y decides cuánto sol entra en cada momento. Por la mañana abiertas para templar, a mediodía cerradas para tener sombra total.
Con las lamas cerradas la cubierta es estanca y el agua se evacúa por el canalón. Puedes dejar los muebles fuera sin taparlos.
La ventilación entre lamas evita el efecto invernadero de los toldos cerrados y de las cubiertas fijas de policarbonato en pleno verano.
El aluminio lacado no se pinta ni se trata. Basta con limpiarlo con agua y jabón neutro un par de veces al año y revisar el motor.
Medimos en tu casa, revisamos la orientación, el tipo de forjado o suelo y la exposición al viento. La visita y la medición no tienen coste.
Te enviamos un plano con medidas, color RAL, número de lamas y extras, junto con un presupuesto cerrado por escrito.
Cortamos y lacamos los perfiles para tu terraza. La fabricación suele tardar de 3 a 5 semanas desde que apruebas el diseño.
Anclamos pilares, montamos vigas y lamas, conectamos motor y sensores y te enseñamos a usarla. El montaje dura de 1 a 3 días.
El precio depende de la superficie, el número de pilares y los extras. En vivienda, la mayoría de proyectos instalados se mueven entre 6.000 y 15.000 €.
| Concepto | Precio orientativo |
|---|---|
| Pérgola bioclimática con motor | 350–600 €/m² |
| Sensor de viento y lluvia | desde 250 € |
| Iluminación LED regulable | desde 300 € |
| Cierre lateral de vidrio templado | 250–450 € por metro lineal |
Precios orientativos, IVA no incluido. El importe final lo fijamos tras la visita y medición sin coste, con presupuesto cerrado por escrito.
Solicitar presupuesto sin compromisoImágenes ilustrativas, algunas generadas con IA. Aviso de transparencia.

Cierra los laterales con vidrio templado y usa la terraza también en invierno.

Si no necesitas lamas móviles, una cubierta fija de aluminio cuesta bastante menos.

Cubiertas de lamas orientables preparadas para el uso diario de restaurantes y bares.
Con motor incluido, una pérgola bioclimática de 20 m² suele quedar entre 7.000 y 12.000 €, IVA aparte. Influyen el número de pilares, si se adosa a fachada o es autoportante, el color y los extras como LED, sensores o cierres laterales. Tras la visita te damos el precio cerrado por escrito.
Depende del municipio. En muchos ayuntamientos de Mallorca basta con una comunicación previa; en otros piden licencia de obra menor, sobre todo si la estructura es autoportante o supera cierta superficie. Revisamos las ordenanzas municipales de tu zona y te asesoramos con la documentación. Si vives en comunidad, necesitarás también el visto bueno de la junta.
Dimensionamos la estructura según la carga de viento de tu zona: no es lo mismo una terraza resguardada en Inca que un ático expuesto en Pollença. Con viento fuerte conviene dejar las lamas abiertas para que el aire pase; el sensor de viento lo hace solo aunque no estés en casa.
Limpiar perfiles y lamas con agua y jabón neutro dos o tres veces al año, más a menudo cerca del mar por el salitre. Conviene vaciar de hojas el canalón antes del otoño y revisar juntas y motor una vez al año. No hay que pintar ni tratar el aluminio.
Tras la visita y la aprobación del diseño, la fabricación lleva de 3 a 5 semanas y el montaje de 1 a 3 días. Trabajamos en toda la isla: Palma, Calvià, Andratx, Sóller, Manacor, Santanyí o el Pla. Si tu proyecto necesita trámite municipal, lo encajamos en el calendario.
Te visitamos sin compromiso en cualquier punto de Mallorca y te damos precio cerrado por escrito.