
Pérgolas de aluminio
Sin lasur ni mantenimiento, con acabados lacados que imitan la madera.

Construimos pérgolas de madera en Mallorca con madera laminada GL24 tratada en autoclave, pensada para el sol y la humedad de la isla. Una estructura cálida que encaja en fincas, casas de piedra y jardines mediterráneos.
La madera admite cubiertas muy distintas. Con ellas decidimos cuánta sombra, luz y protección frente a la lluvia vas a tener.
Solo vigas y correas, sin cubierta. Es la pérgola clásica para glicinia, parra o jazmín, que en tres o cuatro veranos dan sombra natural. Encaja en jardines de Sóller, Valldemossa o Pollença, donde se busca un aire tradicional.
Sobre las correas fijamos cañizo o brezo natural, que filtra el sol y deja pasar el aire. Es económico y muy fresco, aunque hay que renovarlo cada pocos años. Es frecuente en fincas rústicas del Pla y en casas de campo de Santanyí.
Tablero machihembrado con lámina impermeable y teja, o placas de policarbonato sobre la estructura. Convierte la pérgola en un porche que protege de la lluvia y permite dejar fuera los muebles de exterior. Necesita vigas de más sección y canalón.
No trabajamos con madera maciza. Usamos madera laminada GL24: láminas de pino o abeto encoladas que dan vigas más rectas y estables, con menos fendas y torsiones que una pieza maciza del mismo tamaño. Además, permite salvar luces más largas con menos pilares en medio del jardín.
Antes del montaje, la madera recibe un tratamiento en autoclave que introduce el protector en profundidad frente a hongos, carcoma y termitas. Después aplicamos un lasur a poro abierto con filtro UV en el tono que elijas: natural, roble, nogal o teca.
GL24 es una clase resistente normalizada. Nos permite calcular luces y secciones con datos fiables en vez de hacerlo a ojo, y saber qué carga de cubierta y de viento soporta cada viga. Si la cubierta es de teja, el cálculo cambia por completo, y lo tenemos en cuenta desde el primer boceto.

El sol de verano reseca la madera y la humedad de otoño la hincha. Por eso separamos los pilares del suelo con herrajes de acero galvanizado o inoxidable: el pie nunca toca el agua estancada, que es por donde se pudre una pérgola.
Las uniones van atornilladas con herrajes vistos u ocultos, y los cortes que quedan a la intemperie se sellan para que el agua no entre por la testa. Es un detalle pequeño que alarga mucho la vida de la estructura. Las correas superiores llevan un ligero bisel para que el agua de lluvia no se quede encima.
Cerca del mar, en zonas como Alcúdia o la costa de Llucmajor, usamos tornillería de acero inoxidable A4 para evitar que el salitre deje manchas de óxido en la madera. En el interior, como en Inca o Sineu, basta con acero galvanizado de buen espesor.

Las pérgolas de madera en Mallorca combinan con la piedra de marès, las persianas mallorquinas y las fachadas encaladas. En una possessió o una casa de pueblo, el metal puede quedar frío; la madera se integra sin esfuerzo.
Diseñamos vigas con cantos rectos o con remate tallado en punta, y pilares de sección cuadrada de 12 o 14 cm según la luz. Si lo prefieres, combinamos pilares de piedra o de obra con vigas de madera, una solución muy propia de las casas de campo de la isla.
Algunos municipios, sobre todo en suelo rústico o en la Serra de Tramuntana, tienen ordenanzas municipales estrictas sobre materiales y colores. Revisamos la normativa antes de diseñar y te asesoramos con la documentación que pide el ayuntamiento.
Elegir madera laminada es elegir una estructura que envejece con la casa. Bien tratada y con el lasur renovado a tiempo, aguanta el sol y la humedad de la isla y gana carácter con los años.
La madera envejece bien y da al jardín un aire natural que ningún perfil metálico imita del todo, sobre todo junto a piedra y vegetación.
Añadir una viga, una celosía lateral, una jardinera o un columpio es sencillo, porque la madera se corta y se atornilla en obra sin maquinaria especial.
Con trepadoras o cañizo, el aire circula entre las correas y la sombra se nota más fresca que bajo una cubierta cerrada en pleno agosto.
En formatos abiertos o con cañizo, una estructura de madera laminada suele costar menos que una de aluminio con las mismas medidas.
Vemos el jardín, el tipo de suelo y el estilo de la casa. Te enseñamos muestras de madera y lasur para que elijas el tono.
Definimos pilares, vigas y correas según la luz y la cubierta. Te enviamos el plano y el presupuesto cerrado por escrito.
Cortamos, cepillamos y tratamos la madera en autoclave; después aplicamos el lasur. Entre fabricación y secado cuenta de 3 a 5 semanas.
Colocamos anclajes, levantamos la estructura, sellamos testas y montamos la cubierta elegida. Suele llevar de 1 a 3 días según el tamaño.
El coste varía con la sección de las vigas y, sobre todo, con la cubierta. Una estructura abierta es la opción más económica; un porche con teja, la más cara.
| Concepto | Precio orientativo |
|---|---|
| Estructura abierta de madera laminada GL24 | 150–200 €/m² |
| Con cubierta de cañizo o brezo | 170–230 €/m² |
| Con policarbonato o teja | 220–280 €/m² |
| Lasur de mantenimiento aplicado | desde 12 €/m² |
Precios orientativos, IVA no incluido. Tras la visita y medición sin coste te damos un presupuesto cerrado por escrito con el diseño definitivo.
Solicitar presupuesto sin compromisoImágenes ilustrativas, algunas generadas con IA. Aviso de transparencia.

Sin lasur ni mantenimiento, con acabados lacados que imitan la madera.

Combínala con una vela tensada para sombrear zonas abiertas del jardín.

Para controlar sol y lluvia con lamas orientables motorizadas.
Con madera laminada tratada en autoclave, pies separados del suelo y un lasur renovado a tiempo, una pérgola de madera dura muchos años. Lo que más la acorta es el agua estancada en la base y dejar pasar temporadas sin mantenimiento en zonas expuestas al sol del sur o al salitre.
En orientación sur o cerca del mar, cada dos o tres años; a la sombra o en el interior de la isla, cada tres o cuatro. Sabrás que toca cuando el agua deja de formar gotas sobre la madera. Se lija suave, se limpia y se aplican una o dos manos.
Normalmente se tramita como comunicación previa o licencia de obra menor. En suelo rústico, en la Serra de Tramuntana o en núcleos con protección patrimonial puede haber condiciones sobre materiales y altura. Consultamos las ordenanzas municipales de tu ayuntamiento antes de diseñar y te asesoramos con la documentación.
La madera aporta calidez y encaja mejor con casas de piedra y jardines, pero pide algo de mantenimiento. El aluminio no necesita cuidados y admite lamas orientables o motor. Si la estructura va en primera línea de mar o no quieres preocuparte del lasur, solemos recomendar aluminio con acabado imitación madera.
Montamos en toda Mallorca: Palma, Calvià, la Serra de Tramuntana, el Pla, el Llevant y el Migjorn. Trabajamos tanto en patios de casa de pueblo en Inca o Sineu como en jardines de chalet en Santa Ponsa. La visita y la medición no tienen coste en ningún municipio.
Te visitamos sin compromiso en cualquier punto de Mallorca y te damos precio cerrado por escrito.