
Pérgolas bioclimáticas
Si quieres abrir y cerrar el techo, el paso siguiente son las lamas motorizadas.

Fabricamos e instalamos pérgolas de aluminio en Mallorca con lamas fijas, cubierta de policarbonato o toldo corredero. Una estructura ligera, sin mantenimiento y lacada en el color que elijas, por menos de lo que cuesta un techo motorizado.
La estructura es la misma; lo que cambia es el techo. Elegimos la cubierta según cuánta sombra necesitas y si quieres que la terraza quede protegida de la lluvia.
Lamas de aluminio inclinadas en un ángulo fijo que corta el sol de mediodía y deja pasar la luz difusa. No se mueven ni llevan motor, así que no hay nada que se averíe. Dejan pasar algo de lluvia, por eso encajan en zonas de sombra más que de refugio.
Placas de policarbonato celular u opal sobre la estructura, con pendiente y canalón para evacuar el agua. Protege de la lluvia y deja pasar luz tamizada. Es habitual en porches de viviendas de Inca, Manacor o Marratxí que quieren usar la terraza en otoño.
Una lona tensada que se recoge sobre guías de aluminio, a mano o con motor. En verano la extiendes y en invierno la recoges para que entre el sol. Combina la ligereza del toldo con una estructura firme que soporta mejor el viento.
Nuestras pérgolas de aluminio se fabrican con perfiles de aluminio extruido 6063, una aleación ligera y rígida que no se oxida como el hierro ni se agrieta como la madera. Pilares, vigas y travesaños se cortan a medida en taller y se unen con tornillería de acero inoxidable.
El acabado es lacado en polvo, con colores RAL mate, texturados o imitación madera. En viviendas cerca del mar aplicamos un lacado preparado para ambiente marino, con un pretratamiento específico frente al salitre. En la visita te enseñamos muestras para verlas con la luz real de tu terraza.
Al no llevar motor ni lamas móviles, este sistema es más sencillo y más económico que un techo de lamas orientables. Es la elección lógica cuando buscas sombra estable y no necesitas abrir y cerrar la cubierta. Con menos piezas, también hay menos que revisar con los años.

Instalamos pérgolas de aluminio en Mallorca para cubrir terrazas de pisos y áticos, porches de entrada, zonas de barbacoa y plazas de aparcamiento. En chalets de Santa Ponsa o Llucmajor es habitual cubrir el coche con policarbonato para protegerlo del sol de agosto y de la resina de los pinos.
En terrazas de edificios, como las de Palma o Portals Nous, el aluminio permite igualar el color de la carpintería existente, algo que muchas comunidades exigen para aprobar la obra. Te preparamos el plano y la ficha del color para presentarlos en la junta.
Si más adelante quieres ampliar, diseñamos la estructura con secciones que admiten cerramientos laterales o una cubierta distinta sin desmontarla entera. Por ejemplo, empezar con lamas fijas y, más adelante, añadir estores verticales en el lado de poniente.

Antes de anclar comprobamos el soporte: forjado, losa de hormigón, muro de bloque o suelo de tierra. En terreno natural hacemos zapatas; sobre baldosa usamos placas con taco químico para no comprometer la impermeabilización.
Con cubierta cerrada damos al techo una pendiente mínima y montamos un canalón con bajante, para que el agua no caiga sobre el suelo de la terraza ni sobre la fachada del vecino. Si lo prefieres, la bajante va por dentro de un pilar y no se ve.
Calculamos la estructura para la carga de viento de la zona. En el norte de la isla, expuesto a la tramontana, reforzamos anclajes y reducimos la distancia entre pilares. En zonas resguardadas del interior, como el Pla, podemos separarlos más.
El aluminio lacado es el material que mejor equilibra precio, duración y mantenimiento en un clima de sol, humedad y salitre como el de la isla. Esto es lo que ganas frente a otras estructuras.
El aluminio forma una capa protectora natural y el lacado añade otra. Aguanta sol, humedad y salitre sin tener que pintarlo cada pocos años.
Al no llevar motor ni electrónica, cuesta bastante menos que un techo de lamas orientables y ofrece una sombra muy parecida.
Pesa poco, así que carga menos el forjado de un ático o una terraza volada, y a la vez soporta bien el viento de la isla.
Lacamos en el RAL de tus ventanas o barandillas para que la estructura parezca parte del edificio desde el primer día.
Visitamos la terraza, medimos y revisamos el soporte donde irán los anclajes. Hablamos de qué cubierta encaja mejor con tu uso.
Te enviamos un plano acotado con la cubierta elegida, el color y los anclajes, y un presupuesto cerrado por escrito.
Preparamos y lacamos todos los perfiles a medida. Cuenta con 3 a 5 semanas de fabricación desde que apruebas el plano.
Instalamos pilares, vigas y cubierta, sellamos uniones y dejamos el desagüe funcionando. Lo habitual es de 1 a 3 días.
Una estructura de aluminio con techo fijo cuesta bastante menos que una motorizada. Estos rangos te ayudan a hacer números antes de la visita.
| Concepto | Precio orientativo |
|---|---|
| Con lamas fijas | 180–260 €/m² |
| Con cubierta de policarbonato | 200–320 €/m² |
| Con toldo corredero integrado | 220–320 €/m² |
| Motor para el toldo | desde 400 € |
Precios orientativos, IVA no incluido, para estructuras estándar. El precio final lo cerramos por escrito tras la visita y medición, que no tiene coste.
Solicitar presupuesto sin compromisoImágenes ilustrativas, algunas generadas con IA. Aviso de transparencia.

Si quieres abrir y cerrar el techo, el paso siguiente son las lamas motorizadas.

La alternativa cálida para casas de piedra y jardines con aire tradicional.

Acristala los laterales de la estructura para usar la terraza fuera del verano.
La versión bioclimática lleva lamas que giran con motor y se cierra por completo ante la lluvia. La pérgola de aluminio con techo fijo no tiene piezas móviles: da sombra constante o, con policarbonato, protege del agua sin poder abrirse. Es más económica y no necesita electricidad. Te ayudamos a elegir según el uso real.
Con lamas fijas, una estructura de aluminio de 15 m² suele salir entre 2.700 y 3.900 €; con policarbonato o toldo integrado, entre 3.000 y 4.800 €, IVA aparte. El número de pilares, el tipo de anclaje y el color cambian el precio, por eso lo cerramos por escrito tras medir.
En la mayoría de municipios de Mallorca se tramita como comunicación previa o licencia de obra menor, según la superficie y si se apoya en la fachada. Cada ordenanza municipal fija sus límites de altura y ocupación. Te asesoramos con la documentación del ayuntamiento y, si vives en un edificio, con el acuerdo de la comunidad.
Sí, siempre que el lacado sea apto para ambiente marino y la tornillería sea de acero inoxidable. En primera línea, de Port d'Andratx a Cala Rajada, recomendamos aclarar la estructura con agua dulce cada pocas semanas en verano para retirar la sal acumulada en perfiles y uniones.
Sí. Dejamos previstas las vías para cablear LED por dentro de las vigas, y la estructura admite estores verticales o cortinas de cristal en los laterales. Si lo tienes en mente, dínoslo en la visita: ajustamos las secciones de los perfiles para que la ampliación no obligue a cambiar nada.
Te visitamos sin compromiso en cualquier punto de Mallorca y te damos precio cerrado por escrito.